sábado, 10 de septiembre de 2016

Hard Rock ibérico: Sexplosion + Overloud + Holywood Twist 3/9/2016

En pocos conciertos nos encontrábamos hasta ahora la asistencia de un público tan joven como el puñado de adolescentes que se amontonaba puntualmente a las 19.00 de la tarde en la puerta del club Lemon. El cambio de la normativa legal y una estupenda iniciativa de los organizadores de reducir la entrada a los menores de 18 dan frutos como éstos, y la verdad es que nos alegra… y mucho.


Sin embargo, una hora deberíamos esperar hasta que la sala abriera sus puertas a las 20.00 y los chicos de Hollywood Twist comenzaran a caldear el ambiente.

“Hard Rockin’ Orgasm” era la primera de su setlist en sonar, aún con un poco de cohibición. Eso sí, al tercer tema, ya pedían a grito de “Old School Rock n’ Roll” la colaboración del público, y con la versión de “I Want it All” de Queen se metieron a la sala entera en el bolsillo -¡Como para no! Cuando haces bien una canción como ésa, pocas cosas pueden resistírsete- y cuando le tocó al turno a “Red Leather Jacket” ya no les hizo falta insistir, todos coremos el estribillo como si no hubiera mañana.


En poco más de 45 minutos, Hollywood Twist nos habían conquistado con un desparpajo y una puesta en escena que, para su corta trayectoria, es de envidiar. Guitarras rockandrolleras a cargo de Pablo y Alex (que también le pega al slide), agudos de los que dan calambre por parte de Álvaro y una base rítmica contundente gracias a las baterías de Oscar y el bajo de Diego, que además en ningún momento deja de animar el cotarro.

Pero ojo, si las canciones de su primer EP daban gusto en directo, la pequeña muestra de lo nuevo que pudimos escuchar, prometen superarlas, así que habrá que vigilar a estos chavales muy de cerca.

Llegaba el turno de Overloud y, cuando estos donostiarras se suben al escenario, ya sabes que tienes que prepararte para una descarga de alto voltaje. La sala no estaba a rebosar, pero, ¿y qué? Ellos se dejan la piel en el directo como si de un estadio se tratase, ¡y qué gusto da!

Abrieron tal cual lo hace su último trabajo de estudio, Altered Ego, y tras el primer asalto de “Passport to Paradise”, ya nos dejaron K.O. El disco suena brutal, pero nada comparado con verles en directo y beber de la energía que desprende esta formación. Las líneas de bajo de Juan son capaces de desplazarte del sitio cada vez que vibra una cuerda, por no hablar del guitarreo macarra y descarado que practican Alex y Javi.

Repasando temas de su anterior trabajo, Past has gone…Today is done, pero haciendo hincapié en su más reciente Altered Ego, desfilaron “Lone Star Motel” o “Lock’ em Up”, además de algunas muy buenas versiones, como “Mountain Mama” de Gotthard, y su balada “Broken”, que marcaría un antes y un después en el directo: Ion ya anunciaba que la banda iba mal de tiempo y que tendrían que meter caña en la segunda mitad del concierto. ¡Dicho y hecho! Se habían propuesto que saliéramos sudando de allí y la pegada de Borja, que ya desbordaba energía, se volvía frenética en canciones como “Swallow My Love” o “Girl of Missery”. Qué dos temazos, por cierto.


El slide que abre "Desert Law", vaticinaba el final de un directo que nos estaba dejando sin aliento y que acabó con nosotros con una última versión de Billy Idol, “Rebel Yell” y “Knocking at your back door”, tema con un rollo americanazo muy chulo que cierra el más que recomendable nuevo trabajo de los donostiarras, y en la que Ion cogió la armónica para enloquecer a toda la sala con la misma fuerza que había empezado la actuación. -“No hay dolor”- ¡Qué pasada de frontman, oigan!

Más de una hora estuvieron los chicos de Overloud sobre las tablas; 60 minutos que se nos pasaron más que volando a pesar de que ya serían, probablemente, casi las 23.00 de la noche, pero teníamos ganazas de ver a los locales Sexplosion dando caña sobre el escenario de la Lemon con una tarea bien difícil: mantener el listón tan alto como Hollywood Twist y Overloud habían dejado a su paso.

Con su último trabajo, Swallow ‘N Shut Up bajo el brazo, estrenaron su setlist con “Justified Aggression" y fue todo un acierto; un tema que deja claro que sus influencias no se quedan en las bandas angelinas como L.A. Guns o los Crüe, sino que practican un hard rock más depurado y técnico que nos puede traer a la mente nombres como Tesla, gracias al portentoso trabajo de Alex y G. Starless a las seis cuerdas y a la voz.

Desfilarían después dos de nuestras favoritas, “Go down to get higher” o “Bitch House” antes de que el grupo anunciara la marcha de Alex de la banda por motivos laborales. Aquella noche de puro hard rock, pintaba aún más emotiva si cabía cuando le dedicaron “Just Fight” y la sala entera se volcó con ellos.

Hay que destacar también el gran compañerismo que existe entre los madrileños y Overloud. Ambas bandas estuvieron pendientes de sus compañeros en los respectivos directos, y no hay cuerda rota o pie de micro rebelde que consiga boicotearles el concierto, porque allí están ellos al pie del cañón para ayudarse. ¡Bravo!

Poco a poco, Sexplosion desgranaría casi en su totalidad ese Swallow ‘N Shut Up haciendo sonar “Leap In The Dark” -muy Guns N’ Roses' Style-, “The Haunting”, “State Corruption” o la balada “Tears In The Sand”. Como pega, algunos echamos de menos que no sonara esa macarra “I’m not what your mama wants for you”, con el que no hubiéramos podido parar de movernos y corear.

Sólo pasarían de puntillas por su primer trabajo en la recta final del concierto, cuando sonarían “Afire”, un tema desbordante de energía en la que Juan y Fer juegan un gran papel en la base rítmica, o “Love’s infected”.

Para cerrar, un par de versiones bien clásicas: “If you want blood (you’ve got it)” de AC/DC, y un emotivo “Paradise City”, donde las tres bandas –a las cuales se unió también Zezi Sixx (Sixx Ways)- se apelotonaron en el escenario para despedir a Alex de la mejor forma posible: a ritmo de puro hard rock.



Sin duda, una noche de esas que deben ser marcadas en el calendario de los recuerdos por tres inmejorables actuaciones y un grandísimo papel por parte de la organización. Pero, si os preguntáis si puede haber un final mejor que éste, la respuesta es sí. Además de tres bandazas, cuando se bajan del escenario estos chicos siguen dejando el estandarte del rock bien alto como personas. Y eso, amigos, no está pagado.


Crónica y fotos: Lucía S. Novella
Pincha en las fotos para verlas en grande.

No hay comentarios:

Publicar un comentario