domingo, 10 de abril de 2016

Madness in the Veins II: Powerwolf + Battlet Beast + Serenity 04/04/2016

¿Qué mejor manera de comenzar la semana que con una buena dosis de Heavy Metal? Eso es lo que pensaron los más de 300 metalheads que con una lluvia incesante en la capital, se acercaron un Lunes por la tarde para disfrutar de una tardenoche de metal de la nueva escuela de la mano de Serenity, Battle Beast y Powerwolf.


A las 7 de la tarde comenzaba el breve show de Serenity. Un concierto de poco más de media hora pero con una intensidad frenética. Al ritmo de un speedico bombo, los tiroleses se metieron en el bolsillo al público desde el primer compás. Y más aún cuando Georg Neuhauser, a la voz de "Madrid, sois de puta madre", levantó los aplausos del respetable. 

Seguía entrando cada vez más gente a La Riviera, y la montonera ya casi llegaba a las palmeras. Una entrada bastante decente teniendo en cuenta que era un lunes por la tarde. Eso sí, los afortunados que pudimos ver el conciertazo de Serenity, disfrutamos del buen rollo que desprendía la banda. Todos saltábamos y alzábamos los puños al ritmo que marcaba Georg que compartía sus voces con el resto de su grupo. Mención especial para Fabio L'Amore que no sólo aporreaba las 4 cuerdas, sino que nos dejó a todos boquiabiertos con su vozarrón en "Spirit in the Flesh", con el que cerraron su set. Serenity sorprendieron y cumplieron a la perfección su difícil papel de teloneros de dos grandes del género.

Tras el primer trallazo de la tarde, subía al escenario de La Riviera, el ciclón finlandés Battlet Beast. La bestia salió rugiendo con "Let it roar" y con una Noora Louhimo desgarrando su voz y hanciéndonos agitar las melenas. La banda de Helsinki recordó su anterior paso por la capital, en Diciembre del año pasado, en la que llenaron la Sala Arena, agradeció una vez más su asistencia al público de Madrid, que no paraba de cantar. Eero Sipilä llevaba la batuta perfectamente flanqueado por los dos hachas de la banda y el divertido Janne Björkroth al keytar. Esta vez no había tiempo para duelos, pero no faltó el número de la cerveza.

No había tiempo que perder y los temazos sonaban uno tras otro. "Out on the Streets" fue sucedida por "Touch in the Sky" y el público ya era suyo. No había vuelta atrás y Noora sacó su voz más aguda para entonar su himno "Black Ninja" y meternos el Heavy Metal en vena. La temperatura no dejaba de subir al igual que los cientos de puños que poblaban la sala al ritmo de "Iron Hand".


Esta vez, Battle Beast no iba a poder regalarnos su set al completo y el tiempo apremiaba. Se acercaba el final del espectáculo y no podía ser de otra manera que con "Out of Control". Un final atronador que pone en riesgo la integridad de todos los cuellos de la sala y con el que es imposible no saltar, gritar tal y como dice la canción, perder el control. Toda una lección de Heavy Metal.


Y con la cabeza al borde del estallido, llegaba el turno para el plato fuerte de la noche. Powerwolf ataviados con sus pinturas ceremoniales salieron a escena para presentarnos su último trabajo Blessed & Possesed, pero fue con la espectacular intro del "Coleus Sanctus" con la que se ganaron al públicos. La misa powermetalera de los de Powerwolf mezclaba sus nuevos temas como "Army of the Night" con sus clásicos como el "Resurrection by Erection" que sonó atronador.

Attila Dorn ejerció como un perfecto maestro de ceremonias y dando buena muestra de su gran voz lírica se atrevió a retar a los cientos de gargantas que había en La Riviera a cantar como él. Tanto él, como el hiperactivo teclista Falk Maria Schlegel llevaban el peso de la actuación perfectamente flanqueados por los dos guitarristas de la formación, que no paraban de intercambiar sus posiciones y de posar para sus discípulos. Brindando con un cáliz, Attila y los suyos nos regalaron algunos de los temas más conocidos de la banda como el "Saturday Satan", el coreado "We drink your Blood" y "Lupus Dei" para terminar esta primera parte del set y retirarse a los camerinos con una gran sensación de victoria.

Con el escenario solamente iluminado por el fuego, Powerwolf volvía al escenario para rematar la batalla y convertirla en una auténtica fiesta del powermetal. "Sanctified with Dynamite" produjo la locura y la pérdida de la voz de muchos de los asistentes, que llevaban casi cuatro horas agitando sus cabezas. Pero esto no había terminado. Aún quedaba tiempo para un "Kreuzfeuer" que pasó sin pena ni gloria, y para gran final de "All we need is Blood", con el que dejaron en el público una gran impresión. El poderoso lobo venció en la capital.

Y por si fuera poco, esto solo era el primer día de este minifestival de Heavy Metal. Para los que aún tuvieran fuerzas, al día siguiente había aún más tralla que recibir, de las voces de Palace, Anvil y el gran Udo Dirkschneider. Qué nos tendrían preparado?

Crónica: Jor Rocket
Fotos: Jor Rocket y Carlos Quilez
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