miércoles, 3 de febrero de 2016

This is Rock'n'Roll: The Quireboys + The Wild Ones 23/01/2016

El pasado Sábado 23 en Madrid fuimos, como muchas otras noches, a ver un concierto de Rock. Sin embargo, nada más llegar se empezaban a notar las diferencias con otras muchas citas similares. Para empezar, el exterior de la sala Copérnico estaba lleno, la gente esperaba con ganas para entrar y algún que otro despistado buscaba con urgencia a alguien a quien le sobrara una entrada, pues el cartel de Sold Out estaba puesto en la puerta y nadie quería perderse esta gran noche. Una vez dentro, la variedad del público fue lo que más sorprendió, pues teníamos gente de todas las edades entusiasmada por una noche que ya prometía que iba a ser grande.

Puntuales y con su cuidada imagen de rockers clásicos salían los jóvenes The Wild Ones, un grupo al que ya conocemos de sobra, y el cual nos encanta. Esta vez estaban en su salsa, jugaban en casa y se hizo notar desde el principio con la versión de Caldonia de Louis Jordan, con la que Joss Cortez nos presentaba el show. Tras esto, Hugo Ventura, líder de los rockers madrileños, enfundado en una camisa propia de la época, saltaba al escenario con "Here we go again", canción que da título a su segundo EP. Una declaración de intenciones con la que nos avisaban de que íbamos a bailar hasta que se nos cayeran los pies. Y así fue,
Nos hicieron disfrutar con pianos enloquecedores a cargo de Luke Blanco y con los alardes al Saxo de Jaime Oliveros acompañados por una base fuerte y bien engrasada a cargo del sonriente bajista Javier Cosin y el batería Juan Ki Román.

El show de estos 6 veinteañeros atrapados en el tiempo no sólo se basó en los temas de sus dos primeros EPs, sino que dejaron caer canciones del que será su primer disco largo, como "Lonesome Train", un verdadero temazo. No obstante, lo mejor del concierto aún estaba por llegar. Tras una gran versión de "Rip it up", en la que el saxofonista se bajó a bailar y a tocar entre el público, llegó otro de los rockanroles de The Wild Ones, "I think that I'm so in love". Un tema con el que acabaron de conquistar a las más de 200 personas que ya poblaban la Sala Copérnico y en el que contaron con una colaboración muy especial. El mismísimo Spike saltó al escenario para regalarnos un solo de armónica junto a The Wild Ones con el que levantó la ovación del respetable.

El show llegaba a su fin, no sin antes bailar un par de veces más al ritmo de estos rockers y sus primeros éxitos "Money Maker" y "All your Love". El fantástico frontman Hugo Ventura no paró ni un segundo sobre el escenario, bailando y saltando, y dejando claro que poco tiene que envidiar al gran Spike.  Sin embargo, el público quería más, y los madrileños no podían defraudar a sus fans y, a pesar de haber gastado más calorías que en 20 clases de spinning, volvieron al escenario para regalarnos el "High School Confidential" de Jerry Lee Lewis. The Wild Ones cumplieron holgadamente con las grandes expectativas, entusiasmaron al público y dejaron el ambiente bien caldeado ante la llegada del plato fuerte de la noche.


Igual de puntuales y con una Copérnico en la que ya no entraba ni un alma, salían al ruedo los ingleses The Quireboys a demostrarnos por qué llevan tres décadas en esto, porque lo hacen muy bien. 

Desde el primer momento con "Black Mariah", el público se entregó a un pletórico Spike por el que parece que los años no pasan y que ya desde el principio nos invitaba a brindar con él. Continuaron con "Too Much of a Good Thing" y ya no había vuelta atrás. Pudimos ver un concierto en el que todos y cada uno de los fans de la banda quedarían satisfechos con un repaso a toda su discografía a través de dieciocho canciones entre las que primaron las de su famoso primer disco A Bit Of What You Fancy del cual pudimos escuchar clásicos como "Misled", "Hey You" o "There She Goes Again", con los que convirtieron la sala en una fiesta del Rock'n'Roll. Continuaba la noche y Spike, que ya nos tenia en su bolsillo, seguía animándonos a brindar con él por esta grandísima fiesta mientras Paul Guerin jugaba con el publico de las gradas laterales a los cuales casi podía tocar. Y es que este es uno de los puntos fuertes de The Quireboys, la complicidad entre ellos y el público que tan difícil es de conseguir y que tanto se agradece cuando aparece.


Pasadas las diez de la noche y tras el clásico: "What's the time Madrid?? It's 7 O'Clock!!", se despedían dejando a un público huérfano y con ganas de más, pero los ingleses no se hicieron de rogar y salieron de nuevo a darnos lo que queríamos. Tras la romántica "I don’t love you anymore" y "Don’t bite the hand", se volvían a despedir de un público que aún no había tenido suficiente y que aun pedía más. Dicho y hecho, Spike y los suyos salieron a por la que sería la última canción de la noche, su archiconocida "Sex Party" en la que nos guardaban una grata sorpresa: la colaboración de Jaime Oliveros de The Wild Ones al saxo. El público coreaba "Sex Party" una y otra vez mientras Spike presentaba a todo el grupo, incluido a su invitado especial, al que vimos como pez en el agua convirtiendo la fiesta en una "Sax Party" y poniendo el broche final a una noche de Rock'n'Roll de manual.

Con las colaboraciones entre ambas bandas, la complicidad con el público y el sublime espectáculo, quedó patente la hermandad entre The Quireboys y The Wild Ones y el buen rollo que crea el Rock'n'Roll. Todo un acierto de la promotora Kivents a la que hay que felicitar por esta gira.


Con un "See you in the Bar", Spike acababa el concierto citándonos a todos después. Y es que la humildad y clase de los ingleses no sólo la demuestran sobre el escenario y es de agradecer que, tras el concierto, se acerquen a atender a sus fans en la misma sala. Además, algunos afortunados también pudieron conocer a los ingleses y brindar con ellos en los cercanos Bajos de Argüelles, donde fueron a conocer a su público. Una cercanía que hay que aplaudir y que siempre se agradece.

Crónica: Sergio Celada
Fotos: Lucía S.

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