lunes, 24 de agosto de 2015

Mucha zapatilla: The Midnight Ghost Train + Red Apple + MotherSloth 25/06/2015

Los norteamericanos The Midnight Ghost Train, recién llegados del mismísimo Hellfest, aterrizaban en la capital con la premisa de destruir y reventar los tímpanos de todos los madrileños. Los de Kansas venían a presentarnos su reciente Cold was the Ground y no lo hicieron solos: las bandas madrileñas Red Apple  y MotherSloth iban a ser las encargas de la dura tarea de caldear el poco ambiente que presentaba la We Rock.

Con una sala prácticamente vacía, MotherSloth tenían que salir al escenario. Esta situación no influyó en la buena actitud de la banda, a la que poco le importó el poco público. La propuesta del cuarteto madrileño era clara y concisa, oscuridad y mucha tralla, tal y como nos recordaba con su peculiar voz, Daniel, líder del grupo. Los temas de MotherSloth están llenos de metal pesado con un halo de oscuridad que teñía de negro la sala, mientras Ignasi y su bajo no dejaban de dar saltos y cabriolas por todo el escenario. 

Si bien es cierto que el sonido no fue el mejor, las buenas e intensas partes instrumentales,contrarrestaban con los berridos que nos dejaba el vocalista de la banda, los cuales no conseguíamos entender. Una pena por ejemplo en la buena versión que se marcaron del mítico "Easy livin'" de Uriah Heep. Su concierto terminó con su tema más cañero en el que los cuatro se dejaron las pocas energías que debían quedarles hasta el punto de que Ignasi, poseído por el metal, reventó dos de sus cuerdas. ¡Y todo esto con menos de 10 personas aplaudiendo! Una circunstancia que aprovechó el guitarra para agradecernos nuestra asistencia, uno a uno, a todos los espectadores. Cien por cien actitud.

Con pocas personas más en la platea, el consagrado trío madrileño Red Apple y sus melodías psicodélicas saltaban al escenario. Si bien es cierto que para muchos, la banda liderada por Darío Buñuel es completamente desconocida, estos jóvenes cuentan con el sello de garantía de Rock Machine y dejaron muy claro el porqué.

Desde el primer riff de "Leaving the City", uno de sus mejores temas, estas tres piezas de engranaje demostraron estar perfectamente ensambladas y dejaron patente que son una máquina de Rock'n'Roll bien engrasada. El concierto fue de menos más, sucediéndose temas más lentos y personales como "Nothing but People" o "Bad Joke", perfectos para un concierto tan íntimo, que poco a poco iban creciendo en los dedos de Darío hasta sacarle fuego a su guitarra.

El sonido sesentero invadía la We Rock mientras Isa Walsh bailando y seduciendo a su bajo nos regalaban una versión del "Cherry Red" de los Groundhogs mientras Javi García martilleaba sin descanso su batería. El concierto del powertrío fue, a la postre, lo mejor de la noche, gracias al buena sonido, y, sobre todo, al gran talento de los músicos que ocupaban el escenario. Tres músicos jóvenes pero con mucho recorrido en las salas madrileñas, que cuentan con tres discos a sus espaldas, y que ahora mismo, se encuentran inmersos en la grabación de su cuarta manzana. Muy pronto podremos volver a vivir grandes bolos como el que dieron esta noche, pero con nuevo material bajo el brazo. Genios y figuras.


Tras las dos primeras actuaciones de la noche, llegaba el momento que los más fieles amantes de la zapatilla. Apenas unas 30 personas, nada más, para ver al powertrío americano The Midnight Ghost Train. La banda empezó desde el primer minuto aplastando el escenario con temas de su nuevo redondo Cold was the Ground, como "Along the Chasm" y "Gladstone".

La cosa prometía con un demoledor Brandon Burghart reventando nuestros tímpanos en la batería y con Steve Moss llevando el peso de la formación sobre su guitarra y su característica voz. El último trabajo de los norteamericanos tenía aún más potencia en directo y la voz de Steve nos incitaba al headbanging. Un baile de cabezas que iba acompañado de los bailes al bajo de Mike Boyne en "Nº 227" o "Straight to the North". Energía pura sobre el escenario de la We Rock.

En general, la actuación estaba siendo buena y animada, sin embargo, no sabemos si por la baja afluencia del público o al no estar contentos con el sonido, el trío de Kansas no derrochaba precisamente simpatía entre canción y canción. Parcas fueron sus palabras y dudosa su actitud hacia el respetable. Este punto negativo ensombreció la noche que terminó antes de lo previsto. Al terminar "Foxhole", la única canción que no pertenecía a su nuevo plástico, Steve dejó su guitarra y sin mediar palabra con el público, se bajó del escenario hasta llegar a la posición del técnico de sonido, al que hizo señales inequívocas de "Corta".

Con apenas 45 minutos de actuación (el mismo tiempo que ambos teloneros) y con la cara de sorpresa de todos los presentes, The Midnight Ghost Train cerraba su concierto sin despedirse de la audiencia, pero sí esperando a los que quisieran acercarse al puesto de merchan para firmarles algún autógrafo. Una falta de respeto hacia toda la sala, público, promotores, técnicos y sobre todo bandas teloneras, que seguramente hubieran preferido tocar un rato más.

Algunos nos quedamos con el buen sabor de boca que nos dejaron Red Apple y su rock'n'roll sesentero, pero muchos otros salieron por la puerta de la We Rock decepcionados con la despedida a la francesa de la banda norteamericana.


Crónica y fotos: Jor Rocket
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