lunes, 10 de noviembre de 2014

Más Big que nunca: Mr. Big 23/10/2014

El nuevo trabajo de Mr. Big no cumplía ni un mes de vida, cuando los americanos visitaban España tras tres años de ausencia y la respuesta del público fue soberbia. Una única fecha en toda la geografía ibérica para poder disfrutar del show de la banda de Eric Martin, por lo que la apariencia de la madrileña sala La Riviera fue inmejorable rozando el lleno. Además, la calidad de The Stories we could tell, su recién estrenado álbum, hizo que Madrid congregara a melómanos de todos los puntos del país.

Sin teloneros y con algo de retraso, los angelinos subían al escenario con ganas y energía, interpretando el clasicazo "Daddy, Brother, Lover, Little Boy", con el que desataban la locura en el público. Rock and roll en estado puro y directo al tímpano que venía seguido por el primer corte del nuevo disco "Gotta love the ride". Estribillo pegadizo y tono festivo que contagiaba la sonrisa del público a los miembros de la banda, que volvían a encadenar otro tema, "American Beauty". Tres temazos sin descanso era la carta de presentación de Mr. Big en la capital.

Después de la gran "Undertow" y un primer duelo magistral entre Billy Sheehan y Paul Gilbert, llegó el momento más emotivo de la noche. Era el momento de que Pat Torpey, recientemente diagnosticado con párkinson, subiera al escenario a colaborar con sus compañeros en "Alive and kickin'" y se llevara la ovación de la noche. El batería se situó, pandereta en mano, en un miniset de caja y platillo al lado de Matt Starr, su sustituto en la banda, mientras el aplauso del público nos ponía la carne de gallina. Estremecedor.


Tras esta primera parte del set, Eric por fin tomaba aire y aprovechaba para saludar al público que abarrotaba la sala. Mr.Big seguiría mezclando arrolladores clásicos como "Take cover" o "Green-tinted sixties Mind" con sus nuevas composiciones, como la deliciosa "I forget to breathe", donde dejaron patente que aún era pronto para que el nuevo trabajo calase hondo en la mayoría del público, que respondía con frialdad a las nuevas genialidades del cuarteto. Espectaculares fueron también los coros de Billy y Paul y en general el sonido de toda la banda. Nos costaba recordar algún grupo que hubiera sonado tan deliciosamente bien en la sala La Riviera. Ningún instrumento más alto que otro, la voz no se perdía en la barrera de sonido, el bombo no tapaba al bajo... Francamente perfecto.

Al terminar la hardrockera "Out of the Underground", Paul Gilbert se quedaba solo en el escenario para demostrarnos lo que era capaz de sacar de su Ibanez. El guitarrista hizo maravillas con su instrumento mientras el resto se tomaba un merecido descanso para volver con mucha fuerza y un "Rock n' Roll Over" que sonó simplemente bestial. Tras los espectaculares coros de "As far as I can see", Pat Torpey, pandereta en mano se colocó al lado de Eric para cantar junto a él, el himno "Wild World".

A Pat le costaba subir su brazo derecho hasta el pecho pero a pesar de ello y a base de ganas y coraje, recuperó su trono para tocar la bellísima "Just take my Heart" en la que Eric lució su vozarrón. Tras la rockandroller "Around the World", llegaba el momento en el que Billy Sheehan sacaba brillo a su bajo rasgando sus cuerdas como si de un slide se tratara. Una máquina. "Addicted to that Rush" fue muy bien recibida justo antes de que la banda se retirara a sus camerinos.

Cualquier banda ya habría puesto el punto y final a su show pero Mr. Big no era cualquier banda. El grupo volvió al escenario y Eric presentó a todos sus miembros y Pat volvió a llevarse un aplauso de los que ponen la piel de gallina antes de interpretar la fabulosa balada "To be with you". Sencillamente preciosa, que contrastaba con el rock and roll de "Colorado Bulldog" en el que nadie en la sala La Riviera podía parar de agitar la cabeza.

El conciertazo se acercaba a su fin y todos los miembros de la banda cambiaban su posición. Eric se armaba al bajo, Paul  se sentó en la batería, Billy y Matt agarraban dos guitarras y Pat se adueñaba del micro para regalarnos la sorpresa de la noche, el "Living after Midnight" de los Judas. Los Mr. Big más heavys superaban ya las dos horas de show y aún quedaba otra sorpresa. Ni más ni menos, que la razón por la cual se llaman así. El clásico de la banda Free, del mítico Paul Rodgers y que da nombre a los angelinos, "Mr. Big".

Así finalizaba una noche sin precedentes en la capital ibérica, en la que unos sobresalientes Mr. Big dieron una verdadera lección de música con un sonido impecable y muy difícil de escuchar en ninguna sala ni con ninguna banda. Unos genios.

Crónica y fotos: Jor Rocket
Pincha en las fotos para verlas en grande.

No olvides visitar el álbum completo de Fotos de Mr. Big

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